1
Elige una grabación que se oiga bien
Empieza con una nota de voz, una entrevista o la grabación de una reunión en la que se entienda razonablemente bien lo que se dice. Escúchala brevemente antes de transcribir: si a ti te cuesta oír un nombre o una frase, es posible que al borrador automático también le cueste. Conserva el audio original para poder consultarlo después.
2
Pide el tipo de borrador que necesitas
Especifica si quieres que se transcriba palabra por palabra o que se hagan pequeños ajustes para facilitar la lectura. Si los hablantes se turnan, pide que se identifique a cada uno; si la precisión importa más que la fluidez del texto, pide que se marquen las palabras dudosas en lugar de adivinarlas. Estas instrucciones facilitan la revisión del primer borrador.
3
Vuelve a escuchar y corrige las partes importantes
Lee el borrador mientras vuelves a escuchar los fragmentos con nombres, cifras, fechas o interrupciones. Corrige las palabras erróneas, distingue a los hablantes cuando sea necesario y añade puntuación que refleje lo que quiso expresar cada persona. Considera fiable la transcripción solo después de esta revisión.